C I R E S

CENTRO DE INVESTIGACION DE RESILIENCIA Y ESPIRITUALIDAD

Algunos aportes desde la Poesía

 

Hablar poéticamente

 

La poesía es el lenguaje de los profetas, de los sabios, de los locos, de los enamorados, de las madres hacia sus niños y de los niños hacia sus madres, es un medio tremendamente humano… aunque también angelical y divino.

 

Gadamer, refiriéndose a la experiencia del arte en general, dentro de la cual también cae la poesía, nos dice en una de sus conferencias:

 “Si se considera que la tarea hermenéutica consiste en tender un puente que salve la distancia histórica o humana entre espíritu y espíritu, parece que la experiencia del arte cae fuera de su campo, ¿No es la experiencia del arte, entre todo lo que nos sale al encuentro en la naturaleza y en la historia, aquello que nos habla más inmediato y que respira una enigmática familiaridad que alcanza todo nuestro ser, como si no hubiese ninguna distancia entre ella y nosotros y todo encuentro con una obra de arte significara un encuentro con nosotros mismos?” (Gadamer, 1996).

 

Esta pregunta nos introduce en un mundo muy especial, en un leguaje que tiene rasgos de universal y que en algún sentido podría casi prescindir de necesidad de interpretación. La poesía como una expresión artística especial, tiene este carácter de modo muy notorio. Por tanto, nos permite un acceso intenso a la intimidad humana y resulta ser, además, un medio muy significativo para la comunicación en general y para la misión en especial.

 

 

La esencial expresión poética

 

Dice Heidegger, refiriéndose al acto de escribir poesía:

 “El escribir poesía no es primariamente una causa de alegría para el poeta, más bien, el escribir poesía es alegría, es serenificación, porque es en el escribir, que consiste el principal retorno a casa” (Heidegger, 2000).

 

En esta línea el poeta no logra entender la pregunta ¿Para qué sirve la poesía? Pues el poeta no “utiliza” la poesía, sino que esta fluye como un caudal natural y vital. Tal como lo expresa el poeta chileno, Nicanor Parra, diciendo en su Manifiesto:

 

Para nosotros
Es un artículo de primera necesidad:
No podemos vivir sin poesía.

(Parra, 1969).

 

La poesía así entendida ha acompañado al ser humano desde siempre, como su expresión natural ante el encantador mundo en el que ha estado inserto.

 

En mi adolescencia recuerdo haber hecho una lectura del primer capítulo del Génesis, en una versión actualizada que no acostumbraba usar. Recuerdo haber imaginado vívidamente a un poeta hebreo en un tiempo inmemorial sentado sobre una roca, mirando los arreboles de un bello atardecer, acompañado también de las primeras estrellas, solitario, reflexivo... e inspirado por una sutil brisa (la ruaj eterna) comienza repentinamente el más bello relato acerca del origen del universo contemplado. Un canto, un silencioso canto, que se bordaba en esa soledad como don del Cielo. Así recuerdo haber hecho esa lectura del texto bíblico y hoy veo en ello la ciertísima verdad de lo permanente que ha sido la compañía de la poesía para los hombres y mujeres desde el inicio de sus tiempos.

 

Tal como lo dice Heidegger, la poesía resulta ser un refugio, un retorno a casa para el poeta, pero me atrevo a decir, que no solo para el poeta, sino para los pueblos enteros, que de una u otra forma siempre han organizado su mundo, han acompañado sus revoluciones, han descrito a sus dioses, elogiado a sus héroes, exaltado sus amores... por medio del arte poético.

 

Es Dios un poeta. No me cabe duda. Poeta verbal y fáctico. Su misión en este mundo, es como Él, también poética, y a muchas voces, pues ha cantado (con música o en silencio) a través de muchos medios, algunos santos, otros impíos, algunos claros, otros subterráneos... en fin. En este breve ensayo, me quiero referir a la poesía que brota de la noche, del sufrimiento, y se dirige como saeta encendida al cielo del Cielo, a nuestro oyente Dios.

 

 

Pensamiento y palabra analógica

 

Tal como lo han planteado en las últimas décadas los investigadores de la psicología cognitiva, el ser humano tiene dos modalidades básicas de procesamiento de la información, una digital, llamada por algunos paradigmática o sistemática, y otra análoga o narrativa. Del mismo modo, el lenguaje se puede presentar de los mismos dos modos básicos. Es así que podríamos decir que en nuestro interior tenemos dos estilos de registro de los datos cognitivos, sean pasados (memoria), presentes (conciencia) o futuros (imaginación), una la podemos asociar a una bitácora donde registramos palabras y cifras de modo sistemático, cronológico, y, por otro lado, un álbum de fotografías donde instalamos nuestras imágenes y representaciones pictóricas. (Bruner, 1997).   

 

Todos los seres humanos empleamos ambas modalidades cognitivas y de lenguaje, siendo la sistemática aquella que está asociada mayormente a las funciones cerebrales del hemisferio izquierdo y la narrativa o analógica aquella que deriva de las funciones del hemisferio derecho. A pesar que en occidente se ha privilegiado en estilo digital y en oriente el análogo (lo cual tiene grandes repercusiones desde lo epistemológico hasta lo cultural), el ser humano en su funcionamiento natural incorpora ambos modos de procesamiento de la información y de comunicación de ella. Todas las personas requerimos de lo narrativo, alegórico o poético, pues es uno de los modos en los que podemos acceder y comunicar, en especial, lo afectivo, que constituye un ámbito central en el ser humano como organismo relacional.

 

 

 

Poesía, sufrimiento y resiliencia

 

La poesía ha estado ligada al sufrimiento humano desde siempre; ha acompañado a los hombres y mujeres en sus adversidades y miserias, cumpliendo un rol por lo general no muy comprendido ni valorado.

 

En la actualidad, dentro del campo de la psicología especialmente, se ha observado que existe un vínculo sumamente significativo entre la expresión poética y la restauración de las personas que han vivido experiencias de sufrimiento extremo o que se han desarrollado en situaciones de alto riesgo y maltrato (Cyrulnik, 2001; Manciaux, 2003).

 

Los recientes estudios con respecto al tema de la resiliencia, entendido en las ciencias sociales como “la capacidad para triunfar, para vivir y desarrollarse positivamente, de manera socialmente aceptable, a pesar de la fatiga o de la adversidad, que suelen implicar riego grave de desenlace negativo” (Malot en Cyrulnik, 2001), ha permitido el descubrimiento de la relación profunda que existe entre las expresiones artísticas, en especial el relato y la poesía, con la restauración de vidas sometidas a severos traumas psicosociales.

 

Cylurnik nos dice: “un golpe hace daño, pero es la representación del golpe lo que causa el trauma” (Cyrulnik, 2003). El ser humano no solo siente dolor, sino que lo sufre, es decir, lo percibe, lo interpreta, y es en este proceso donde la representación artística, y específicamente la poética, puede cumplir una función fundamental de redención y restauración, pues al transformar la desdicha en relato, canto o lienzo pintado, la persona se logra distanciar de ella haciéndola soportable, o más bien logra que “la memoria de la desdicha se metamorfee en risa o en obra de arte” (Cyrulnik, 2001), ya que en la elaboración artística del sufrimiento el individuo se hace dueño de sus emociones puesto que es él o ella quien presenta su obra e influye a otro, sea un otro concreto que escucha un cantico, relato o ve un drama o pintura, o bien, sea Dios mismo al recibir una oración elevada como canto u oración silenciosa desde el sufrimiento de una de sus criaturas amadas.

 

 

 

Fuente de esta sección:

Cruz-Villalobos,L. (2009) Poesía, Sufrimiento y Misión.Santiago de Chile: CIRES.

 

Poesía resiliente: un testimonio personal

 

Los poemas que son presentados a continuación corresponden a una selección que fueron escritos durante el doloroso proceso de enfermedad de mi pequeño hijo Maximiliano, quien estuvo en casa ocho días, para luego permanecer hospitalizado por nueve meses en el hospital Luis Calvo Mackenna, de Santiago de Chile.

Después de múltiples operaciones y tratamientos, su deterioro general fue progresivo y partió el día nueve de marzo del 2004, a las nueve de la mañana cuando tenía nueve meses de edad.

 

Pese a mi formación y experiencia como pastor presbiteriano y como psicólogo clínico de profesión, me he valido, casi únicamente, de mi oficio de poeta para expresar y configurar todo lo que ha implicado este proceso, que desde el inicio pude comprender como un crisol.

 

Agradezco a Dios, su paciencia con este sirviente adolorido e impaciente que soy; agradezco a todos los que estuvieron cerca de nuestros corazones (del de mi esposa, mis hijos y del mío)  pero especialmente, y casi sin entender que sentido tiene el decirlo, agradezco a mi amado Maxy.

 

 

Prólogo al libro "Tormenta Crisol"

Luis Cruz Villalobos

Santiago de Chile

domingo 28 de marzo, 2004

 

 

 SELECCIÓN DE ALGUNOS POEMAS DE "TORMENTA CRISOL"

 

 

Breves Salmos de Sonatas

 

I- Adagio

 

Mi Señor bueno

Cómo no cantarte con mis manos

Cómo no besarte los pies con mi música

Si todo lo has hecho para mi bien

Cómo no abrazarte desde de mi centro

Si tu luz es la luz

que me ha hecho cantar de alegría

Y me ha saludado cada mañana

 

Mi pecho se llena de la música de tu silencio

Y no tengo espacio para seguir en mí

 

Que bello es tu rostro de atardecer

Tus ojos de medio día

Tu pelo estrellado

Tu boca de madrugada

Que perfecta es tu faz de eterno Creador

 

 

II- Allegro

 

Déjame danzar casi sin tocar la tierra

Pues Tú me llamas por mi nombre

Y me confortas el corazón

Déjame danzar la danza de la vida

Déjame cantar el canto del amor

Déjame proclamar el verbo de la luz

Pues Tú eres mi luz y mi vida y mi amor

 

Cómo lo haces para llenarme tan pleno

De tus sonidos de eternidad sencilla

Cómo lo haces para disfrazarte

De melodía sin igual

Cómo lo haces Padre nuestro

 

Bellos son tu cantar

y tu caminar por mis horas

Bella es tu danza sin igual

En mi memoria y mi sueño y mi día

 

 

III- Andante

 

Pero en las horas lánguidas

Mi pecho se aprieta contra sí mismo

Y tu abrazo se extraña

Y tu abrazo se sueña

Como se sueña una vida más tierna

 

Pero quiero agradecer

Tu regazo invisible

Quiero agradecer

Tu regazo firme y paterno

 

Mi corazón es pequeño

Mi corazón es cada vez más de niño

Mi vida es mansa para Ti

Y quiere serlo infinitamente más

Para así con tu yugo ir camino arriba

Y descansar en tu promesa de paz

 

Quisiera no llorar en el lo hondo

Pero las rocas son duras y la lluvia es fría

Y el viento cierra los ojos

Y la arena se arrastra en la piel

 

No quisiera olvidarte

Pero perdona Tú mi dolor

Perdona mi sangre oculta que escapa

 

 

IV - Allegro

 

Sin embargo siempre me alzas

Desde las mazmorras oscuras me alzas

Desde las fosas abismales me recoges

Como sólo Tú sabes hacerlo

Padre

Sin demora

Padre

Sin desprecio

Padre

Sin violencia

Me recoges y me alzas

A las tiernas nubes de tu amor

Y allí vuelo completo

Y sé dónde volar

Y sé dónde reposar nuevamente

Pues Tú le das a mi vida

su sentido y su rumbo

Tú le das peso a mis horas

Le das sal a mi sangre

Le das luz a mis ojos y pan a mis manos

 

Eres-el-que-eres

El-que-está

Y cobijas mi corazón de gorrión

Como tesoro eterno sin que lo sea

Pero termina siéndolo

para tu corazón infinito.

 

 

 

Primer Gesto

 

 

Yo no sé qué decir

No sé qué escribir

Señores

Solo sé que el día está nublado

Y que el corazón se cierra como un puño

 

Solo sé

Señor

Que me rozas el pelo

Y me abrazas con un tibio aire

 

Solo sé

Que algo en mí

Algo muy dentro

Recóndito

Inefable

Algo mío

Llora

 

Es de día

Es de noche

Cuando se llora

No importa

Día

Noche

Es igual

Pero Tú sigues a mi lado

Silencioso amigo

Callado Padre

 

 

 

 

 

Salmos Profanos

 

 

I

 

Llora mujer y déjame solo

Quiero estar solo

Quiero morir

 

Nada más que morir para soñar inocente

Soñar en una nada del mal

Soñar en un todo del bien

 

Quiero morir pronto por mi placer profundo

Pero sé que no lo haré

Sé que hay mucha muerte aún que vivir

Mucha lluvia que aguantar

Mucho desierto que caminar sin demora

 

Hay días en que todo esto es un asco

Una galáctica y microscópica llaga

Y quisiera dormir para siempre

Y despertar blanco

 

Pero todo sigue igual

Y la sangre fluye como si no fuera a parar

Y el pensamiento fluye

como si no fuera a parar

Y la vida fluye como si no fuera a parar

Y yo quiero parar

Quiero ser árbol quieto

que danza con el viento

Árbol melancólicamente feliz y perpetuo

En eternidad silvestre

Nada más que silvestre

Y luego abono y luego más vida repartida

En partículas vitales

 

Pero sólo soy este icneumón

Condenado a luchar contra el no-amor y vencer matando

Quisiera estar solo en días como estos

Solo de todos

Menos del aire y del sol otoñal

Solo de toda la miseria tierna y patética

 

Por ahora

Me despido del mundo

Pues me oculto en mi silencio

 

 

II

 

Entro por oscuros pasadizos

Que no sé a que celda me llevan

Y no quiero ser otro esta vez

Solo quiero ser quien soy

Oscuro y abismal cayente

 

Huyo de esta pena y esta rabia sideral

Que inunda todo mi pecho y mis estrellas

Huyo sin saber el rumbo

Escaleras abajo por esta torre

De viejo castillo que olvidé su nombre

 

Cansado del camino

Cansado del paisaje y de la vida

Solo morir llenaría mis ganas de paz

Solo morir es mi anhelo

En segundos como estos

De abrupta melancolía

 

Y descubro una puerta

que me lleva a las calles

A los campos

A las playas de afuera

Y salgo corriendo a galope alto

y no miro atrás

Pues soy esta pradera y soy luz que nace

y se deja seducir

Por la velocidad del trueno

Que vibra en mi pecho y canta

Canta una canción oscura que no conocía

 

Salgo veloz y se aletarga lentamente mi paso

Y me duele el día y la tarde

Y me duele la noche

Y la luna y las estrellas

Me duele

El llanto en mi memoria

Me duele

La rabia del llanto en mi memoria

Me duele

La pena por la rabia

Del llanto en mi memoria

Me duele

La memoria de la pena

De la rabia del llanto en mi memoria

 

Y huyo nuevamente de mi pensamiento

Huyo de mi sentir

De mi volcánico pecho

Que solo quiere amar y amarse

Que busca fundirse con la materia y el ser

Este pecho que no quiere dejarme solo

Esta dañina esencia

Que me lleva por los caminos

del placer furtivo

Y por la noche oculta

 

Caigo

Y caigo sin darme cuenta

Y caigo más y más y más

Y quedo detenido en esta muerte

Que parece temporal

Y quedo detenido en esta noche

Que parece temporal

Y quedo detenido bailando y girando

Pero sin pena profunda

Ya sin llanto oculto

Ahora todo es evidente y sonoro

Es grito

Es poesía en tocata

Es poesía en fuga

 

 

III

 

Y nada y nada y nada

Nada va compensar

Esta hambre y esta sed

De tiempo y espacio

Que el tiempo y el espacio me dejan

 

Y nada y nadie

Va a saciar este pecho

Repleto de preguntas que no se oyen

Y nada y nadie

Puede oír este cantar sepulcral

 

Soy luz tenue

Y no tengo canto ni risa de salón

Soy un niño repleto de tierra viva

Que se lanza al viento

Y no quiere llorar

 

Y nada y nadie va a morir

Por mi sangre

 

Fuga es mi pensar

Fuga nada más

Una fuga

Donde se sobreponen

Pensamientos de antigua data

Y nuevo florecer

 

Y no quisiera desgarrarme

En esta hora

Y no quisiera dejarme caer

En un abismo que no es mío

Pues mía es la luz

Y mía la savia que me hizo nacer

Mío es el rojo canto

Que me alegró el atardecer y la mañana

Mío es el abrazo eterno

Que me dio mi Padre

Mío es el abrazo eterno

Que me dio mi hermano

Mío es el abrazo eterno

Que me dio el abrazo eterno

Que me dio el viento Santo

Ese que mueve este velero que soy

A la isla que me llama con inefable grito

Con inefable canto

 

Fuga es mi voz y mi pensar

Y no quiero ser

Nada más que esto soy

Por el momento

Pues mi calma se ha ido

Y mi color de blanca nube

Desapareció por este segundo

 

 

IV

 

Abro los oídos de mi corazón

Como dos flores de loto

Que del fango y la ciénaga

Afloran dispuestas al abrazo solar y aéreo

De la realidad variada en tintes y aromas

 

Abro mi pecho

y no me queda tiempo para ocultarme

Y entran a mis galaxias los llantos infinitos

Que trato de no oír aunque entran y se clavan

Como oscuras saetas en mi corazón blando

Que no ha aprendido a callar su canto

 

Entran por esas bocas abiertas de sonidos

Los gritos del mundo

y los gemidos de las vidas

Que no tienen donde dejarse caer

Sino en los corazones abiertos

 

Ay de mí

Que  me dejo penetrar

por los sonidos del sufrir

Y por los cantos drásticos del momento

Que tanto abundan

por estos paraísos infernales

 

 

V a

 

Ese es mi niño que llora

Y es por su bien que llora

Por su maldito bien llora

Por su sanidad llora

Y se retuerce

Pues su salud

Debe costarle mil malditas lágrimas

Tal vez un millón

Y mi corazón se resiste

No está dispuesto

A someterse a tan alto precio de dolor

 

Mi pequeño llora

Y se retuerce

Como pequeño que es

Mi más amado

Grita

Diminutos lamentos

Al cielo silencioso

E invisible

Ese que comienza

Cuatro pisos más abajo

 

Mi hijo nuevo se queja de su salud

De sus curaciones que no puede entender

Y su padre que si debe hacerlo

También se queja

Y quisiera maldecir al Cielo

Silencioso e invisible

Que comienza cuatro pisos más abajo

Pero acalla su corazón

Acalla su quejido

Y lo transforma en maldita poesía inútil

Que sólo es aire quejumbroso y liberador

 

Mi hijo llora y yo miro por una ventana

El humo de esta ciudad que me acogió

Miro los rascacielos de la metrópolis

Que pulula dolor de niños

y niñas de todos los colores

Y de todas las edades

Pues niños somos todos

en nuestra esencial y tierna miseria ineludible

 

V b

 

Niños lloran

Han oído esta sinfonía cacofónica

Esta sinfonía turbulenta

Esta sinfonía de infierno frío y desconcertante

 

El hospital es el antro de la noche sanadora

Y del dolor curador

Y debemos esperar

que de este sitio surja luz nueva

En el rostro de los pequeños

 

Pero la espera se hace larga

“Te esperaba

No venías

Tanto no venías

Tú andabas haciendo doler las cosas”

 

Ahora no le hablo al Cielo

Sólo canto en silencio

Aunque quizás Él me oiga

Y tal vez me entienda

Pero mi canto no apunta a su altura

Sólo a mi corazón

Para liberar demonios

Para liberar fantasmas

Para liberar dolor que tan eterno se hace

 

V c

 

Mi hijo duerme

Lejano de su dolor

Cercano como gorrión al sol y al cielo

Como gorrión vuela en su dormir

Como gorrión canta y salta en su soñar

Lejano del dolor

Y del llanto de la vigilia

Mi pequeño duerme

Tranquilo en su cuarto de cristal

Y su padre lo vigila

Para espantar los cuervos con su presencia

 

 

VI

 

En el silencio de mi pecho solo

No quiero ocultarme nuevamente de mí

Quiero salir como palabra

que escampa silenciosa

Revelando mi corazón

Ante un escenario tan vacío

Tan blanco y lleno de escarcha

Hace temblar los ojos y la palabra

Pues no quiero ser la burla

De los que no han conocido mi corazón

Y solo han visto

Este esbelto camarada que camina

Y parece amar en cada paso y en cada trote

 

Como ocurrió

Este tornar cada palabra en oración

Como fue el suceso que transformó

Mi canto en salmo inmediato

Pues no lo niego ni puedo hacerlo

Tú eres el interlocutor silencioso

De mi silencioso hablar

Eres mi oidor predilecto

Eres el único oidor

que ha comprendido y comprenderá

Cada gesto de mi boca

y cada paso de mi pluma

Cada grito silencioso que de mis dedos emana

 

Cómo no cantarte a Ti que sustentas esta vida en ocasiones insoportable

Insoportable de miseria

Insoportable de cansancio

Insoportable de hambre

y sed de justicia profunda

Como no cantarte e Ti

aunque sin sonido ni melodía

Ya que pueden distraer mi corazón de segrier

Cómo no soñarte en este invierno

de tierna podredumbre

Cómo no llorarte a Ti

que no llegas simplemente

Que no llegas

ni pareces asomarte para siempre

 

Estoy cansado de mi sangre

Que no sabe brotar para darse

Estoy cansado de mi pecho

Que no sabe abrazar profundamente

Estoy cansado de mis manos

Que sólo se acarician sin demora

 

Gran Padre arcano

No me dejes en silencio

con tu silencio tremendo

No me dejes detenido en mi soledad opaca

Acércate a mi sangre y déjala fluir como río

Cómo Tú mismo lo hiciste ayer

Déjala fluir por las calles de mi ciudad

Déjala fluir por el desierto de las casas

Déjala fluir por los corazones que anhelan el amor tuyo

Déjala fluir

Pero antes

Purifícala

Para siempre y como nunca

 

 

 

 

Ud.

 

 

Ud.

Se calla

No me explica sus caminos

Y yo

Solo quedo bajo sus alas invisibles

Bajo su aliento que no se siente

Bajo su canto que no se escucha

 

Y yo quisiera maldecidlo

Pero mi corazón resucitado

No tiene palabras para ese oficio

 

Ud.

No quiere mostrarse

En mi cotidiana jornada

No aparece

Ni la diáfana certeza que con Ud. se presenta

 

Le aseguro

Que Ud.  parece no existir

Parece un invento astuto de mis dolores

Y de mis anhelos sin tiempo

 

Ud.

Se esfuerza en no ser claro

En cantar en silencio

En abrazar impalpable

En revelarse invisible

Y yo me canso de Ud

No quisiera seguir navegando

Quisiera lanzarme a la fosa abisal

Y soñar para siempre con un arrullo

 

Pero de pronto

Ud.

Me dice sencillamente al corazón

“Si crees verás la gloria de Dios”

Y yo busco en mi sucio y viejo bolsillo

La semilla de mostaza

Y apretándola con fuerza

Me lanzo a tus brazos de Padre

 

 

 

 

Eulogia Kürieu

 

 

I

 

Quiero comprobar el poder de la alabanza

Quiero vivenciar

La transformación inmensa

Que generan las palabras dirigidas

a tu trono infinito

 

Soy humos que mira al cielo

Soy tierra y agua que tu oxigeno hizo andar

Y quiero besarte con mis cantos

Pues eres digno

Eres el pleno

El fundamental y el gigantesco en ternura

Y al pensar en Ti

es imposible que mi cielo quede opaco

Es imposible que mi vida

no se derrame desde mi pecho

Es imposible que mi corazón no se abra

y vuele por las costas

 

Te amo

Pequeñamente como lo sabes

Pero te amo sin interés

Tal como Tú enseñaste

Tal como tus pasos

me lo mostraron con claridad

 

Gracias

Eterno

Gracias

Rey

Gracias

Absoluto

Gracias

Padre

Gracias

Por ser quien eres para mi vida

Pues sin Ti sólo nada

 

 

II

 

Señor eterno

Que miseria la mía de no descubrir antes

Que Tú habitas en la alabanza de tu pueblo

De allí su poder

De allí su potencia

De allí su dinámica transformadora

 

Gracias por decirme al oído

Esta verdad incontenible e inefable

 

Si Tú

Tú mismo

El soberano de los átomos

Y de los sistemas de galaxias

Tú que eres inicio y fin

Tú que sustentas lo real

Si Tú

 

Habitas en la alabanza de tu pueblo

Justo aquí en medio de estos gestos sencillos

De reconocer quién eres ante mí

Si Tú te haces presente lleno de alegría

Y me permites gozarme en Ti al glorificarte

 

Gracias Padre de gloria

Gracias Señor de misericordia

Gracias Espíritu de consuelo

Todo reconocimiento te pertenece

Dios

Pues todo surge de Ti

Y todo acaba en Ti

Tú eres la fuente primera

Y el río presente y el océano final

 

 

III

 

Después de beber del agua de la alabanza

El desear más y más es inminente

 

Dependencia de tu habitar

en mi oxigeno directo

Dependencia de tu invasión plena

al corazón de mi corazón

 

Cómo no buscar que mi pecho profundo

se deshaga en adoración

Cómo no anhelar que mi vida entera

se alce de su noche

Para alcanzar el día de tu presencia

 

Necesito cada vez más de Ti

Cada vez más abrazo

Cada vez más llenura

Cada vez más de tu Ser

Pues mi corazón quiere crecer

Y su crecer es infinito

Pues apunta al corazón del Kürios

 

Sin tu presencia mi ser se opaca

Sin tu activa y liberada presencia

mi ser se desnutre

Pues tu abrazo es el que me libra

Descentrar mi vista en lo contable

Pues aferrado y aprendido por Ti

mis ojos ven lo real

Por eso quiero que cada hora

Cada día y cada noche

Eternamente y para siempre

En todo tiempo y lugar

Desde el corazón de mi corazón

surja la alabanza a Ti

 

 

IV

 

Antes que nada florezca en mi día

Quiero alzar mi rostro hacia tus alturas

Y reconocer que Tú eres quien sustenta mi ser

Quien me permite nacer cada día nuevo

Del sueño reparador te alabo

porque sin Ti no hay madrugada

Sin ti no hay despertar

Por eso antes que nada florezca en mi día

El brote de mi alabanza se alza a tu altura

 

 

V

 

Cuando el dolor se acrecienta

Y la conciencia del dolor de otros se hace clara

No resulta simple la alabanza de tu nombre

Pero desde lo hondo de mi silencio sufriente

Surge un beso desinteresado a tus alturas

Pues la alabanza surge

como entrega total a tu reinado

Más allá de las razones

y más allá de los motivos

De las cuentas y conveniencias

Tú-eres-el-que-eres y eso basta

Mi canto brota como flor hacia Ti

Aunque sea desde el dolor casi infinito

 

 

VI

 

“Alabado sea el dolor

Lumbre de profundidad”

 

Alabado el dolor

Pues viene de tu mano cuando hace crecer

Alabado seas Tú

En medio de mi dolor nutritivo

Alabado en medio de mi florecer

que tu lluvia genera

Alabado seas Tú en medio de mi lamento

 

Pues mis lágrimas limpian mis ojos

Y me dejan verte con más luz

Pues mis lágrimas lavan mi corazón

Y me dejan abrazarte con más transparencia

 

Alabado el dolor que va en pos de tu tesis

La cual busca mi más profundo

y elevado ser en Ti

 

 

VII

 

Dios

Quiero que suceda

lo que no tendría que suceder

Quiero que el sol se tenga

Que la luna no siga su curso

Que este monte salte en medio del mar

 

Dios

Poderoso como ninguno

Quiero que esta semilla de mostaza

Me permita secar la higuera

Abrir los ojos ciegos

Hacer caminar al paralítico

Multiplicar los panes y peces

 

Sólo una acción especial

Sólo una interrupción de tu mano

Al curso natural de los grises acontecimientos

Para que tu luz brille para que tu plena gloria

Se haga más y más evidente

Que tu cielo baje

Que la tierra suba

Que mi hijo sane

Alabado Padre

 


 

VIII

 

Dios

Tú que te disfrazas de inexistente

Y guardas silencio por horas interminables

Para Ti

Desde mi más doloroso rincón

Quiero intentar un suspiro a tu altura abismal

Pero resulta difícil

Resulta difícil

Difícil

Cuando pareciera que no estás

Cuando pareciera que te has ido

 

 

IX

 

Detrás de todo estás Tú

No puedo negarte

No puedo negarme a alzar mi corazón a Ti

 

Sin saber cómo

Te he llegado a amar sin interés

Sin condiciones

Tal como Tú me amaste

Me amas

Y me amarás por siempre

 

“Bendice alma mía a Yahveh

Y bendiga todo mi ser su santo nombre

Bendice alma mía a Yahveh

Y no olvides ninguno de sus beneficios”

 

 

 

 

 

Preguntas desde el Dolor

 

 

I

 

¿Por qué

Señor

En la tierra del dolor

Se hunden dos raíces posibles

La raíz de la amargura

Y la raíz de la esperanza?

 

 

II

 

¿Por qué

Amado Dios

El dolor martillea

En el yunque

Que es el hombre

Y en el medio

Se forja su vida?

 

 

III

 

¿Por qué

Señor

El dolor

Tiene millones de aulas

Donde dicta

Su cátedra magistral?

 

 

IV

 

¿Por qué

Amado Dios

Hay llanto

Que quema

Y hay llanto

Que riega?

 

 

V

 

¿Por qué

Señor

A más amor

Más dolor

Ante el dolor

Del que amo?

 

 

VI

 

¿Por qué

Amado Dios

El  dolor

es tormenta crisol?

 

 

 

 

 Cruz-Villalobos, L. (2004) Tormenta Crisol. Santiago de Chile: www.benditapoesia.webs.com